
Todavía hoy, el 13 sigue siendo un número fetiche para Just Fontaine: fueron los goles que marcó en el Mundial 1958 en un equipo francés que contaba entre sus filas con figuras como Raymond Kopa, Jean Vincet y Roer Piantoni. Récord que nadie a batido aún en Copa del Mundo.
Nacido en Marraquesh, en ese entonces protectorado francés, en una familia de siete hermanos, Fontaine sólo pensaba en el fútbol. Aunque a su padre, funcionario de la Compañía Nacional de Tabaco, no le hacía ninguna gracia porque pensaba que su hijo corría el riesgo de romperse una pierna.
Una vez terminado el bachillerato, se unió a las filas del US Marocaine de Casablanca. Después de tres temporadas se marchó a Francia, al OGC Nice, con el que ganó la Copa de Francia al año siguiente.
Después de una primera selección y 3 goles en diciembre de 1953, Fontaine conquistó un primer título de campeón de Francia, en 1956, a pesar de que tuvo que ausentarse por el servicio militar.
Después fue transferido a Reims, el club más importante de aquella época, donde debió reemplazar a Kopa, que se marchó al Real Madrid, en el corazón de la hinchada. Muy pronto demostró sus cualidades de goleador: 30 goles la primera temporada, 34 la siguiente.
1958 fue el año Just Fontaine. Después de un doblete Copa-Campeonato, fue fichado por el equipo de Francia, clasificado in extremis para el Mundial sueco y que no había podido ganar en ocho meses.
El calvario de los franceses pareció continuar en el primer partido, en el que Paraguay inaguró el marcador. Pero "Justo" reaccionó, se lanzó al ataque y marcó 3 de los 7 goles de la victoria (7-3).
El recital continuó y los franceses alcanzaron las semifinales contra el Brasil de Pelé. Vencidos 5-2, el equipo de Francia se tuvo que contentar con el partido de clasificación.
Su carrera se terminó oficialmente en julio 1962, con una vuelta olímpica al estadio de Reims, en las Antillas. Pero en realidad, ésta había llegado a su fin en en enero de 1961, cuando sufrió su segunda fractura en la pierna en seis meses.
A los 28 años, Fontaine, que marcó 30 goles en 21 partidos con el equipo de Francia y más de 165 en D1, obtuvo su diploma de entrenador. Fue el seleccionador más meteórico del equipo francés: entró en el cargo el 22 de marzo de 1967 y duró dos partidos y dos derrotas a domicilio, ante Rumanía (2-1) y la URSS (4-2).
Una pesadilla que sólo pudo olvidar en junio de 1974. Entrenador del París-SG, entre 1973 y 1976, hizo que el club subiera a D1. Tras una breve experiencia como director técnico del Toulouse (1978-79) y seleccionador de Marruecos (1979-80), se retira con su familia a vivir a Toulouse.
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